Ema Hortensia Gómez llamó a Alejandro Darío Pérez en nueve oportunidades el 26 de noviembre de 2004, día que asesinaron al juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. Pero además, de los teléfonos que el magistrado tenía en su poder también llamaron al ex oficial. ¿Quién realizó esas comunicaciones? ¿Dónde se encontraban los teléfonos?
Se intentará develar estas incógnitas con la declaración de los últimos testigos en el juicio en el que se busca determinar quiénes fueron los responsables del crimen. A las 9, el ingeniero Pablo Esquivel, jefe de Operaciones de la empresa de telefonía móvil "Claro", continuará declarando. El objetivo del testimonio es tratar de precisar el lugar exacto desde el que se hicieron las llamadas. Esquivel comenzó a declarar el jueves, pero solamente pudo explicar la ubicación de las antenas que tomaron los llamados que se investigan.
Ema Gómez y Alejandro Darío Pérez están acusados del asesinato. El fiscal de Instrucción, Guillermo Herrera, consideró que una disputa sentimental motivó el crimen.
Los ex policías de Banda del Río Salí, Rodolfo Domínguez, Andrés Fabersani y Rubén Albornoz están imputados de los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y encubrimiento agravado.
Además de Esquivel, técnicos de otras empresas de telefonía celular están citados a declarar. De acuerdo a lo informado por la representante de la querella, Dolores Leone Cervera, la empresa "Personal" envió un detalle más preciso de las ubicaciones de los teléfonos cuando se realizaron o recibieron las llamadas.
El teléfono de Gómez no registra llamados entre las 16.30 y las 18, hora en que se estima que mataron a Aráoz. Y Pérez admitió que apagó su teléfono celular durante varios minutos. Estaba cansado de los reiterados llamados de Gómez, según declaró.
"Esperamos que los técnicos, además de precisar el lugar exacto de donde se realizaron los llamados, precisen en dónde se apagaron los teléfonos", dijo Leone Cervera.
Luego de la declaración de los técnicos de las empresas de telefonía, comenzarán a incorporarse al expediente, por su lectura, los últimos informes que llegaron al Tribunal durante el debate oral. A mediados de semana comenzarían los alegatos. Los imputados ven cada vez más cerca el momento en el que se dicte sentencia.